PABLO, ¡con un añito y sonriente sin parar!

 

Pablo, es un niño con unos ojazos azules y una sonrisa permanente. La verdad es que el primer día de sesión, cuando estuvimos en la nieve, se encontraba extraño y le costaba sonreír; pero en cuanto nos fuimos para su casa a seguir haciendo fotos ya no le costaba nada de nada. El segundo día, aquí, en el estudio de fotografía, con tanto juguete casi no tenía tiempo ni de mirar a la cámara.

Es un niño increíble, me encantó realizar esta sesión con él.

Muchas gracias a su mami por aguantar tantas horas de fotos para un lado y para otro.

¡Nos vemos pronto!