En la habitación de la novia

Uno de los momentos más especiales que se viven el día de una boda y que muy pocos (entre ellos el fotógrafo) tienen la oportunidad de vivir es: la preparación de la novia.

Un ritual cuya belleza queda recogida gracias a las fotografías.

Imágenes que capturan la belleza de detalles cargados de significado: los zapatos con los que va a dar sus primeros pasos como esposa, el velo vintage que ha pasado de generación a generación en su familia, esa joya prestada por esa amiga tan especial…

 

Pero además los nervios, emociones e ilusiones reflejadas en las miradas de los pocos que acompañan en este momento a la novia. La madre ocupada en que su hija esté tranquila asegurándole que todo saldrá bien. El padre rebosante de emoción al verla vestida de novia. Los hermanos que con una mirada se lo dicen todo…

 

Por eso es importante que os preparéis bien para este momento. Os damos algunas claves para que todo salga bien, los nervios (irremediables) no os traicionen y sobre todo para que disfrutéis en cada segundo:

– Marcaros un horario: organizaros bien con el maquillador y peluquero. Muchas novias quieren que todo el proceso de creación de su look sea fotografiado por lo que es muy importante coordinarlos a ambos con el fotógrafo.

– Intentad que no haya mucha gente en la casa o habitación de hotel donde os vayáis a preparar. Los imprescindibles. Estaréis menos nerviosas, y en esos momentos previos a la boda estar tranquila es esencial, sobre todo para disfrutar.

– Sed previsoras: el día de antes dejad todo listo, ordenado. Repasad lo esencial que necesitáis tener a mano. Lo demás sobra.

– Escoged una habitación luminosa, dentro lo posible.

-Buscadle un sitio privilegiado a vuestro vestido, un buen lugar donde colgarlo. También dejad a la vistaa vuestros zapatos, accesorios, y ramo. El fotógrafo se encargará de inmortalizarlos.

-Por último, piensa en qué ponerte durante los preparativos. Las batas de novia son la opción más cómoda y elegante, pero puedes buscar alternativas.